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martes, 13 de mayo de 2014

Estado de lo leído, oído el 4 de Mayo de 2014.


Ya estamos de domingo. Con un sueño de mil demonios por culpa de la NBA (#dormiresdecobardes), ya estamos aquí, dispuestos a leer todo lo que podamos, y a resaltar y reflexionar sobre diversos artículos que merezcan la pena pararnos en ellos. 

No sé el tiempo que tendremos para ello, puesto que los ojos me fallan, el sueño me languidece y el tiempo apremia que hay dos horas de vuelta a Madrid.


Empecemos.


Corrupción. La corrupción es muy fácil combatirla, o intentar hacerlo con resultados bastante satisfactorios. Penas duras, por un lado. Pero duras de verdad. Normas claras y sencillas de aplicar y, tercero, que quien cree esas leyes no sean políticos que les afecten esas normas. Quiere eso decir lo que voy a decir ahora mismo.


- Manual muy sencillo de lo que supone la corrupción. Y quien corrompe se va a la cárcel una temporada. El que corrompe y el que se deja corromper. 

- Juicios rápidos para determinados delitos parejos a la corrupción. No se necesitan procesos que se alargan años y años para dilucidar, por ejemplo, si un político ha recibido un traje o no. NO PUEDE SER.
- Los artículos que se retoquen de los Códigos actuales (civil, penal, etc) o de las leyes y/o reglamentos que se creen ipso facto, se crearan por una comisión de expertos todos ellos abogados de reconocido prestigio y catedráticos en la materia que, junto a jueces que ven la realidad diaria, hagan totalmente una reforma que provoque que se lo piensen.
- Ley del indulto, donde se justifique en base a unos criterios que dicte la Ley por qué a unos sí, y a otros no, se indulta.
- Prohibición expresa y taxativa del aforamiento. No somos distintos de los franceses, alemanes, etc. Todos somos iguales frente a la Ley. Y punto. No hay más. No me vengan con que si un juez quiere ser protagonista un día y encausar a un político, etc etc.... 

¿Por qué es tan difícil esto? Porque no se quiere. Estos 5 puntos son incontestables. O se hacen, o no se hacen.


Precisamente ahora mismo se está debatiendo en la Comisión creada ad hoc por el Gobierno pillado en la Gúrtel y demás casos (ya ven, qué paradoja!) qué se puede hacer para combatir la corrupción y crear un marco jurídico más fuerte y menos parco a la hora de sancionar el enriquecimiento y sobre todo el manejo del dinero de todos nosotros.


Un artículo a resaltar entre tantos otros sobre este tema, que da para mucho.


Si se colocase un detector de metales en la puerta de embarque y al mismo tiempo se permitiese la entrada de gente armada por otra puerta, de nada serviría decir que se adoptaron medidas para evitar el secuestro a punta de pistola del avión. Algo similar ocurre con los cohechos, el enriquecimiento ilícito, la prevaricación y otros supuestos de corrupción hasta llegar al indulto.
(...)
En el fraude de subvenciones, a los que auxilian, facilitando la obtención u ocultando los hechos, no se les considera autores, sino que van por la vía general de la complicidad, y además no se les agrava la pena”, explica. ¿Será porque las subvenciones públicas, por regla general, no se otorgan a los trabajadores sino a las empresas y organizaciones, preferentemente amigas?.
(...)
Se podría simplificar castigando sin más la aceptación, la receptación o la solicitud de una dádiva o soborno, sin necesidad de vincularlo con el acto pretendido por el cohechador”, afirma el profesor. Y argumenta que “si de verdad pensamos que el cohecho daña la imparcialidad, la neutralidad o la incolumidad de la Administración, me da la sensación de que con la mera aceptación, solicitud o recepción de la dádiva o del soborno ya se produce un ataque grave, lo suficientemente real al bien jurídico como para que esa conducta pueda ser castigada”.
(...)

Lean el artículo de Luis Díez en la web de cuartopoder.es 

Sigamos.

Y cito lo dicho por Rubén Amón. Es que este Gobierno es (está en) una caverna.



Importancia de las tecnologías como motor de cambio en las ciudades: un ejemplo magnífico el Ayuntamiento de Boston, en este magnífico reportaje en El Mundo por Carlos Betriu.



Volvemos al debate independentista de Cataluña. Atentos a esta frase en el artículo de Gonzalo López Alba en la web elconfidencial.com


“Si no hay reforma de la Constitución, Cataluña se irá porque entre independencia y que todo siga igual, gana la independencia”.
¿Seguimos sin hacer nada, Rajoy? Ahí sigue, desgastando (él!!!) al tiempo.


Un poco de economía. Thomas Piketty es el economista de moda. Todo el mundo le cita, habla de él, utiliza su ultimo libro para describir el proceso más palpable de este capitalismo insolidario en el que estamos inmersos por obra y gracia de Gobiernos débiles y amigos del Poder (financiero, social, etc): la desigualdad.

Me quedo con esta reflexión encontrada en el artículo de Esteban Hernández en elconfidencial.com:

Lo único que podemos hacer si no queremos vivir en el mundo descrito por Balzac, es resolver los problemas de desigualdad. En caso contrario, avisa Piketty, “esta contradicción se resolverá por la violencia”. 

Algún día, cuando la sociedad esté desamparada hasta límites insospechados, con índices de pobreza inasumibles en pleno siglo XXI, cuando cobrar un sueldo digno que te permita tener unos estándares normales de vida sea una quimera, cuando unos pocos lo tengan casi todo, cuando el Poder lo domine todo y lo intoxique todo, habrá un levantamiento....; y algunos dirán:

- Pero por qué se levantan? ¿Qué les hemos hecho?.

Entonces nos daremos cuenta de lo que hemos aguantado.

Bye, bye. Sean buenos...