martes, 8 de abril de 2014

Día 8 de Abril de 2014. Estado de lo leído, visto, oído, etc


Hoy se celebra el debate en el Congreso de los Diputados sobre la consulta que quiere celebrar Cataluña a instancias de su Parlamento.

Lo primero que quiero decir es que bienvenidos estos debates monográficos sobre cualquier tema. Se necesitan más debates, debatir más, sin horarios, sin corsés, España necesita debatir, España necesita un Congreso de los Diputados más presente, más fuerte.

Uno ya está aburrido de ver estos debates únicamente ante citas más que esporádicas a lo largo de los años y/o legislaturas (debates sobre el estado de la nación, debates para el lucimiento del Gobierno sobre acuerdos europeos que tienen que aprobar el Parlamento nacional o cumbre importante que el presidente del Gobierno tiene a bien de informarnos, etc), cuando debería ser la norma, la costumbre, estos debates.

Me estoy acordando ahora de esos debates tan acalorados del país por antonomasia en este aspecto: Reino Unido. Ese parlamento inglés donde no hay estas rigideces que tenemos aquí para el debate, para la oratoria de tú a tú.... (vean, vean cómo se debate allí)

España adolece de parlamentarismo. El Parlamento está secuestrado. Por intereses. No existe poder legislativo. Vivimos un tiempo en el que el poder ejecutivo se ha comido el poder legislativo, y vemos a diario cómo invade el judicial a capricho propio.
No tenemos una democracia ni siquiera aparentemente imperfecta. No. Tenemos un Estado que incumple sus propias normas fundamentales: no es aconfesional ni laico (es confesional en todo lo que tiene que ver con la imagen de Estado - funerales, ceremonias, etc -), se incumplen artículos de la misma sobre todo en lo que tiene que ver con derechos sociales, etc. Tenemos un grave problema de independencia judicial, un mapa de Estado que no se ha terminado de cerrar (de ahí el debate de hoy), y más y más y más debates.


No sé lo que es la soberanía hasta hoy, en que sé que determinados derechos, recortes, dinero, dinero, dinero (al fin y al cabo todo es dinero) nos vienen supeditados por lo que deciden otros allende nuestras fronteras.  Nunca hasta ahora había confluido una palabra tan importante y que había  estado tan oculta como esta. Soberanía es ser independiente, verdadero factótum para ser libre, para que seamos libres. Seamos sinceros: ESPAÑA HOY NO TIENE PLENA SOBERANÍA, ERGO AUTONOMÍA, INDEPENDENCIA, LIBERTAD. Vive, como se diría, para otros.

Ya sé que tiene historia esta pérdida de soberanía nacional, que no es fácil de contar, pero al fin y al cabo, decir hoy en día que el Parlamento es la sede de la SOBERANÍA NACIONAL.... tiene bemoles con la que está cayendo.

El debate de la independencia de Cataluña es complejo. Lo primero que debo decir es que cuanto más tiempo pasa, menos claro lo tengo. No sé de forma clara qué posibles consecuencias tiene la independencia de Cataluña, y en qué sentido nos afecta al resto de los españoles. Nadie nos lo explica. Se intuye para el que se quiere instruir leyendo prensa e internet (yo intento formarme mi propia opinión leyendo a diario sobre el tema desde prácticamente todo el espectro político y/o prensa), pero sigo sin tenerlo claro aún.
No sé cómo se rompen los lazos que nos unen después de varios siglos..., porque..., admitámoslo, después de la independencia..., qué?. ¿Qué hay después de subir el monte de la independencia? ¿Sol o tempestad?. Tampoco estos políticos que nos han tocado vivir (padecer, diría yo) aclara más la situación. Miren a Rajoy, a Mas....; DESASOSIEGO.

Tampoco tenemos, si no me equivoco, casos equiparables como el que se está planteando ahora de Cataluña frente al Estado Español, en que sin ser una colonia (no es, por tanto, equiparable al movimiento de autodeterminación que se produjo en todas las ex colonias a partir de la primera guerra mundial, y segunda posteriormente) se independice o quiera hacerlo por la vía democrática. Tenemos, eso sí, el caso de Quebec (en Canadá) y el actual en Escocia, que ha negociado un referéndum con el Gobierno del Reino Unido. El problema es que tengo la sensación que ni la historia ni las circunstancias son iguales en Cataluña que ni en Quebec que ni en Escocia. Me gustaría saber:

- Cómo han llegado a ser hoy día cada una de las tres. Es decir: historia, pura y dura. De dónde vienen, cómo han llegado a ser hoy día Estados sin Estados.
- Qué grado de autonomía y competencias tienen cada uno y comparativa de las mismas respecto a sus Estados madre, si queremos llamarlos así.
- Si tienen lengua propia o no (en Cataluña tenemos el catalán; en Quebec, el francés; en Escocia el inglés, aunque creo que en zonas minoritarias se habla alguna rama celta).
- Si tienen alguna hecho diferencial entre ellas y respecto a los Estados a los que se quieren independizar.

Estamos en 2014. Estoy en contra de los inmovilismos, y creo que actualmente vivimos un choque de trenes sin frenos aparentes. ¿Hasta dónde nos llevará este grave problema territorial? ¿Qué hace un pueblo, como el catalán, cuando quiere votar de forma mayoritaria una consulta, y se le impide? ¿Por qué se tiene miedo a acudir a las urnas, a conocer lo que quieren los ciudadanos? ¿Y si votáramos todos los españoles, junto a los catalanes, y le diéramos puerta a este Estado? ¿Y si fuera así? Propongo que votemos todos los españoles, sí, y digámosle a este Estado que así no.

¿Se imaginan? ¿Y si se hiciera un referendúm a nivel nacional para preguntarnos a los españoles sobre la consulta de Cataluña, y saliera que sí, que adelante? ¿No será que no se quiere autorizar dicha consulta porque a lo mejor nos llevaríamos una sorpresa, harta la población de una crisis eterna, de unos problemas de Estado sin solución a corto plazo, hartos de pobreza y recortes, hartos de ir siempre un paso por detrás de Europa? ¿Y si saliera que sí?, me pregunto. 

¿Por qué tanto miedo al cambio? ¿Por qué esta Constitución para siempre? ¿Por qué este miedo a la evolución? ¿A la involución? En Francia ya van por la V República, y no pasa nada; en EE.UU tienen una Constitución de apenas unas decenas de artículos con enmiendas que se han ido incorporando; en Italia se ha cambiado el modelo de Estado varias veces; en Alemania.... ídem de ídem.

¿Qué ocurre en España? ¿Por qué no se afrontan los problemas tratando a la ciudadanía como seres racionales y mayores de edad? ¿Acaso fuerzas oscuras impiden el cambio, aquellos que forma la oligarquía financiera principalmente que le interesa el Estado tal y como está, pero que a cambio nos ha llevado a un callejón sin salida del que ellos extraen beneficio tras beneficio?

¿Y si este Estado, tal y como lo conocemos, ya no da más de sí? ¿Quién es capaz de resolver este entuerto? ¿Seguimos así para siempre? ¿No vamos a tener nunca solución? Quien no quiere ningún cambio se ampara en la rigidez de la Constitución, Constitución precisamente guardada con candado para no cambiarla. ¿Saben la mayoría de los españoles que hoy por hoy, tal y como está planteada la Constitución, es prácticamente imposible reformarla, salvo un acuerdo que no se aventura con las fuerzas políticas que tenemos hoy día? ¿Vivimos en un callejón sin salida, en un corsé de título CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA que nos asfixia, que no nos deja aspirar a más? ¿Es democrático eso?

Claro que hay que respetar la ley, pero para cambiar las cosas primero tiene que haber intención y luego ya llega el diálogo, el pacto, el futuro.

Creo que aquí hay un problema. Hay un enfrentamiento entre el pasado que lo tuvo y lo retiene todo (el Poder) y un futuro que se levanta como si fuera una brisa refrescante (del que a lo mejor se resfría uno, quién sabe), pero que no sabemos a dónde nos lleva, ni a dónde se dirige. Quizá fallan los líderes, que también; quizá no se explican bien las ideas.

Conservadurismo & progresismo. E aquí el eterno debate. Las dos Españas se están retando, están emergiendo.

Tenemos un problema grave: ni el Gobierno español es capaz de convencer a los catalanes de que quedándose en España ganarán ni el Gobierno catalán es capaz de seducir con sus propuestas nuevas al pueblo español.

No sé si los pueblos son como los matrimonios, pero cuando en un matrimonio uno de los dos no quiere seguir, no hace falta el voto del otro. Cuando uno quiere separarse, se separa. Tarde, o temprano.

Tengo la percepción de que la palabra democracia (DEMOCRACIA, en mayúsculas) se le hace grande a algunos de nuestros políticos actuales. Ser democrático es tener una actitud democrática, es sentarse con el otro, seducirle, convencerle, escucharle, adoptar las posturas o algunas posturas del otro. Ceder, también ceder. Todo desde una postura absolutamente respetuosa con el adversario.
La democracia se demuestra a diario. Es más, en las zonas oscuras, cuando menos se ve, es cuando más rebrota y se ve la calidad democrática del político, del sistema político, de un país. Ahí tenemos a una ex ministra, ex presidenta del Senado, ex presidenta de una comunidad autónoma de España mofándose, riéndose de los españoles con su saga / fuga de la policía autonómica, todo un homenaje esperpéntico, y a la vez metáfora de estos tiempos que nos están tocando vivir.

En España siempre hemos tenido un sueño: ser europeos (¿o quizás no lo era así?). ¿Pues no existen en Europa una unión donde se han derribado las fronteras entre otras cosas como dotarnos de una moneda común? En España, en el tardo franquismo, llegar a Europa, cruzar los pirineos, era ver qué era eso de ser europeo, es decir, ver cómo vivían los europeos, disfrutar de la libertad y el bienestar de los europeos. Viajar es bueno porque permite ver con tus propios ojos al OTRO. 

Compartir, ver, observar al otro, es bueno. Permite ver si hay algo más de lo nuestro, si nos estamos equivocando en nuestros anhelos. Si estamos llevando a nuestro pueblo por el camino correcto. Viajar por Europa es un placer porque Londres no es Paris, ni Paris  es Berlín, ni Berlín es Budapest, ni Budapest es Praga, ni Praga es Roma, ni Roma es Lisboa, ni Lisboa es Liubliana, ni Liubliana es Amsterdam, ni Amsterdam es Bruselas. Son todas ellas capitales que he visitado, pero en todas ellas me he sentido europeo, y era maravilloso. No sé cómo describirlo, pero me sentía así, EUROPEO. Ese es el gran logro de la Unión Europea.

Existe una ciudadanía europea. ¿Es este paso un paso hacia atrás respecto a la ciudadanía europea? Pues es una pregunta interesante porque no hemos visto un movimiento así anteriormente, porque Quebec en Canadá, ni Escocia en Reino Unido, es equiparable a nuestro problema.

Vivimos en un problema que se asemeja a una muñeca rusa. Porque detrás del problema catalán, rebuscas, y sale un problema de orden territorial del Estado, y tiras de ahí, y sale otro, y otro, y otro que se concadenan.

Quizás vivimos en una isla (metafóricamente), pero quiero terminar diciendo que se agradecería este interés (porque la comunidad donde uno vive, y el sentirse ciudadano de algún lugar, es importante) por otros temas como la vivienda, qué derechos queremos, qué tipo de Justicia queremos, qué tipo de educación queremos. Porque tener techo, una Justicia justa y una buena educación es lo realmente importante, sea en el norte, en el sur, en el este o en el oeste, se llame como se llame ese lugar. DE ESO ESTOY SEGURO.

De que soy ciudadano de este mundo, también, sea de donde sea eso.

Mañana hablaremos más de este debate con el puzzle de la prensa. 

Vamos a poner un poco de música, que se me aburren, con ese chorreo que he soltado. Madre mía.



Hoy ha habido poco refrito de noticias, pero así ha sido. Mañana más. Sean buenos.

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